miércoles, 3 de septiembre de 2014

A sus 28 años ya tiene ocho empresas y es líder en emprendimiento

Andrés Barreto, el creador de Grooveshark, apostará por 'start ups' tecnológicas nacionales.

Andrés Barreto advierte que muchas iniciativas tecnológicas no requieren dinero sino ayuda en áreas como la selección de personal.

Cuando Andrés Barreto comenzó a promover el mundo del emprendimiento tecnológico en Latinoamérica a través de Socialatom Ventures, su acelerador de empresas, advirtió que pasaban dos cosas: los emprendedores se quejaban de que no había capital, y los inversores, de que faltaba talento emprendedor. “Lo que terminó ocurriendo es que los mejores emprendedores nunca pasan por el despacho de inversionistas latinoamericanos, y los inversores de Estados Unidos se están llevando todas esas oportunidades”, dice alarmado.
A los 18 años, Barreto creó la exitosa plataforma de música en streamming Grooveshark, y ahora, a los 28 y con ocho empresas a su espalda, decidió dejar de crearlas para promover el emprendimiento en el continente. Por eso, solo este año apostará por 30 start ups (empresas nacientes) colombianas. La novedad es que, por primera vez, otros podrán invertir en sus apuestas tecnológicas.
“Queremos crear casos de éxito de inversionistas en Colombia; el mundo de la tecnología tiene muy buenos retornos, y es muy rápido, pero toca conocer muy al detalle la mecánica de cómo invertir y apoyar a los equipos; y es muy difícil escogerlos. Los fondos de riesgo en América Latina están acostumbrados a otro tipo de inversiones, en las que pueden pasar tres meses analizando una inversión, pero ese análisis no funciona para tecnologías en etapa temprana, que son las que tienen crecimiento exponencial”, agrega.
Para acceder a ellas, los inversionistas deben competir y poder tomar decisiones rápido, “y nadie aquí lo está haciendo”, dice. La mayoría no cuenta con un equipo de ocho personas para analizar los proyectos como Barreto, y eso es lo que él ofrece.
Para este politólogo, que trabaja de la mano con los programas de gobierno iNNpulsa, en Bogotá, y RutaN, en Medellín, para promover la innovación empresarial, “el riesgo más grande es no participar en empresas digitales”. Como ejemplos, cita al gigante de los videoclubes, Blockbuster, “que no hizo nada ante la mayor plataforma de videos, Netflix, y cuando entró al mercado ya era muy tarde. O como cuando las empresas de taxis, en lugar de innovar, demandan a Uber”.
Muchos de los grupos empresariales aprendieron de los errores de las otras industrias y no quieren esperar a que lleguen dos chicos de 20 años de Silicon Valley a cambiarles el negocio que ha funcionado del mismo modo durante las últimas décadas; así que ahora, proactivamente, buscan innovar en la parte digital, explica Barreto.
Lo que marca la diferencia de Socialatom Ventures con los otros fondos de riesgo extranjeros es que el equipo colombiano ofrece asesoría además de capital. “Muchos de esos emprendedores lo que necesitan no es dinero; como cuentan con los mejores proyectos tienen facilidad de levantar capital rápido, pero precisan ayuda en las otras áreas; como en recruiting (seleccionar al personal) o en relaciones públicas, en su mayoría”, dice.
Barreto presta esos servicios, además de dar apoyo en la parte financiera y de levantamiento de capital, desarrollo de negocios y ventas, y en producto e ingeniería.
En Socialatom van a un ritmo de selección de dos empresas por mes, y desde que entran a invertir Barreto advierte que hay que sacar el máximo jugo. “En las empresas tecnológicas hay dos salidas al crecimiento: o te compra una empresa más grande o entras a la bolsa pública. Estas no son empresas para dejárselas a los hijos”, dice el joven, que asegura que, de las que forman parte de su cartera, todas tienen la oportunidad de alcanzar estas metas. “Ya es hora de empezar a generar casos de éxito en Colombia como los de Silicon Valley”, concluye.
Las claves de las empresas exitosas
Barreto escoge las empresas en las que invierte en función de tres variables:
1. Que ya tengan un producto en el mercado; “significa que son capaces de tomar una idea y hacerla realidad. No apoyo proyectos donde dicen que necesitan dinero para empezar; con la tecnología no se necesita”.
2. Que tengan evidencia de crecimiento.
3. Que no tengan limitación geográfica. “Evitamos productos que, sin ninguna razón aparente, se lanzan solo en mercados locales. Estos últimos son los que hemos visto siempre en Latinoamérica, pero en los últimos dos-tres años hay una generación de emprendedores que están apuntando a hacer productos globales desde el primer día”, dice.
Tomado de Periódico El Tiempo.
IRENE LARRAZ

viernes, 1 de agosto de 2014

Las ocho lecciones de innovación del cofundador de Apple, Steve Wozniak

Steve Wozniak, convertido ya en todo un icono de culto, comparte su visión de la creatividad, el entorno empresarial, el bien común, el dinero y la felicidad, y la relación de estas cinco cuestiones entre sí.

Steve Wozniak es, ante todo, un ingeniero, un creador. Un ingeniero, además, con muy poco tiempo libre, como él mismo reconoce en su autobiografía iWozz, pues dedica la mayor parte de su tiempo a discernir nuevas formas de programar, de hacer la tecnología útil para la sociedad.
Al cofundador de Apple le debemos la existencia de los ordenadores actuales. El Apple I marcó un antes y un después en la informática. Fue el primer equipo capaz de funcionar con teclado y pantalla –él mismo acuñó el término monitor–, y además por un precio notablemente inferior al de los ordenadores del momento. A lo largo de su biografía plasma su genuina forma de entender la innovación.
1. Que no exista no significa que no sea una buena idea
El socio de Wozniak, el fallecido Steve Jobs, solía decir que las personas no son capaces de saber que tienen una necesidad hasta que no descubren que existe un producto que la resolvería. Wozniak es más diplomático en sus palabras, pero reconoce que la innovación, la "verdadera inteligencia", radica en "plantearse preguntas con escepticismo para llegar a la verdad, no asumir lo que te cuentan como si fuera cierto". Y recuerda: "Ningún ordenador de la época tenía pantalla ni teclado. A nadie se le había ocurrido todavía".
2. Imagina el futuro
Es evidente que Jobs y Wozniak tenían caracteres muy dispares, pero ambos eran visionarios. En su autobiografía, Wozniak asegura haber dado por hecho desde que era un adolescente que algún día todos tendríamos un ordenador personal. Confiesa, eso sí, que pensó que la informática tardaría más tiempo en llegar a tal punto. "Hablábamos mucho de que estábamos formando parte de una revolución; pensábamos cómo viviría la gente y cómo se comunicaría en el futuro (...), pero en aquel entonces no sabíamos lo descomunal que sería el cambio".
3. Piensa en qué te gustaría tener a ti
En un mercado aún inexistente, el único estudio de la demanda posible es la intuición. Wozniak procedía de una familia de clase media. Como no disponía del suficiente dinero para comprar las piezas, diseñaba ordenadores sobre un papel. El Apple I fue, precisamente, resultado del esfuerzo por crear un equipo más simple y económico, que se ajustara a sus propias necesidades.
4. La creatividad no surge de la nada
Wozniak considera que la innovación consiste en buscar nuevas formas de hacer las cosas. Pero para ello hace falta algo más que la simple inspiración. "Fue como si mi vida entera hubiera sido una preparación para llegar a ese punto", comenta sobre el Apple I, en referencia a sus muchos años de aprendizaje creando equipos como el Cream Soda o juegos como el Pong.
Una vez en Apple, "iba a trabajar a veces muy temprano, a las seis y media de la madrugada, y estando allí solo me dedicaba a leer revistas de ingeniería y hojas de datos, estudiaba las especificaciones y los diagramas de tiempo de los chips que me interesaban", apunta.
5. Esfuérzate por convertirte en el mejor en tu campo
Aunque sin perder el optimismo, la ambición de Wozniak fue siempre crear el mejor producto existente, ser el mejor ingeniero en su campo. Este enfoque se toparía no pocas veces con la visión más marketiniana de una compañía con millones de accionistas.
6. Nunca pierdas la humildad
Wozniak no niega su aportación a la informática moderna, pero mantiene siempre una perspectiva humilde y no duda en reconocer la valía de quienes le rodean, incluyendo al propio Jobs, a algunos de sus primeros compañeros en Apple como Ron Wayne, o al que fuera presidente del grupo, Mike Scott.
7. Tus valores valen más que el dinero
Para ser estrictos, ésta es la primera lección que da Wozniak en su biografía, máxima que además repetirá a lo largo de toda su obra. Para Wozniak, las compañías deben ser "igual que una familia: una comunidad donde todos cuidan los unos de los otros. Nunca estuve de acuerdo con la idea de que el motor de una empresa sea la competitividad, y haya que echar primero a los más pobres, a los más jóvenes o a los últimos en ser contratados", comenta.
Antes de que Apple saliera a Bolsa (y él se hiciera millonario), Wozniak vendió a un precio irrisorio parte de sus propias acciones a los empleados, convencido de la injusticia de que sólo unos pocos gozaran de tal privilegio.
8. Hagas lo que hagas, diviértete, sé feliz
Para el cofundador de Apple, igual que para Abraham Lincoln, la felicidad es una decisión personal. "Yo había decidido ser feliz y consideraba que dependía de mí, y nada más que de mí", confiesa en su autobiografía. Y dice más adelante: "Creo que la felicidad es lo más importante en la vida y lo que importa es el humor. Yo soy ese tipo de persona, es lo que quiero ser". Esta actitud la aplica al ámbito laboral, valorando la diversión por encima, incluso, de las ganancias económicas. "Era muy feliz de estar ahí; no era necesario que fuéramos una gran empresa, yo me estaba divirtiendo muchísimo"
Tomado de La República. 1 de agosto 2014. Edición Electrónica

martes, 13 de mayo de 2014

7 cosas que saben los grandes emprendedores

Todo empresario debe entender que para triunfar debe arriesgarse, enfocarse en lo importante y contagiar su pasión.


El liderazgo no está en tu ADN. No existe un código genético para convertirte en director ejecutivo o empresario. Todos nacemos prácticamente iguales. Lo que ocurre después (tu infancia, tu desarrollo, tu educación, tu experiencia, tu comportamiento y tus decisiones) es lo que te define. 

Podría sorprenderte que el crecer con nada, no disminuye tus probabilidades de lograr grandes éxitos en la vida. Al contrario, crecer con adversidad, en un ambiente competitivo, puede tener un impacto positivo en tu carrera. Todo depende de cómo uses esa experiencia. 

¿Entonces por qué no nos deshacemos de la sabiduría popular y de los mitos sobre de dónde vienen los líderes y nos enfocamos en lo que es realmente importante: las cosas que necesitas controlar hoy y que pueden hacer una diferencia en lo que logres en el futuro?

Aunque no existe una fórmula para el éxito, sí hay algunos temas comunes que observo una y otra vez en aquellas personas que sobresalen. A continuación comparto siete cosas que, en mi experiencia, todos los emprendedores grandiosos saben: 

No existe la jornada laboral de 40 horas. Recibes de la vida lo que en ella pones. No existen los atajos al éxito. No hay tal cosa como una píldora milagrosa o una bala de plata que pueda ayudarte a alcanzar grandes cosas sin trabajar muy duro. Punto. 

Cómo enfocarse. La primera regla de una startup es el enfoque. Primero, te enfocas en encontrar un buen concepto o idea. Después, en demostrarlo. Luego en entregarlo y obtener tracción de los consumidores. Lo que sigue es escalar el negocio. Enfócate en cómo se hacen las cosas. Si no puedes enfocarte en lo importante y silenciar los ruidos externos, es mejor que no renuncies a tu empleo. 

Quiénes son. Pasamos buena parte de nuestras vidas tratando de encontrarnos y de entender qué es lo que queremos hacer. Eso viene con el territorio. Si aún no lo encuentras, sigue buscando. Sabrás cuando lo encuentres. Es importante que lo hagas, porque únicamente sabiendo quién eres y de qué eres capaz podrás tener la oportunidad de hacer cosas extraordinarias. 

Cómo influenciar a los demás. Los emprendedores grandiosos se apasionan por su trabajo. Siempre hay algo que necesitan demostrar o alcanzar. Ese tipo de obsesión desesperada es la que los impulsa y motiva a los que lo rodean. Es instintivo y contagioso. Las características de liderazgo, la inteligencia emocional y el involucramiento de los empleados los puedes dejar para después. 

Cómo funcionan los negocios. No naces con este conocimiento, pero en algún punto, todo gran emprendedor aprende cómo funciona el mundo de los negocios. Capitalización, ventas, clientes, relaciones, negociaciones –si todo ello te asusta, bienvenido a las grandes ligas. Puedes delegar algunas de estas tareas, pero debes entenderlas primero. 

Cuando escuchan mentiras. Hay una frase en Star Wars que realmente resonó en mí: “La Fuerza puede tener una poderosa influencia en aquellos de mente débil”. Lo mismo ocurre con las mentiras y los ‘barberos’. He visto a docenas de emprendedores rodearse de personas que en todo están de acuerdo y que adulan al ejecutivo. Tarde o temprano, el no recibir una retroalimentación honesta termina afectando al empresario. Siempre. 

No hay recompensa sin riesgo. Hoy en día cualquiera se llama a sí mismo emprendedor; pero si no estás arriesgando algo, entonces no eres un emprendedor. Si fuera fácil o seguro, todo el mundo lo haría. Pero no es así. 

Finalmente, el ser emprendedor es más bien un empleo de “mete tu pie al agua y ve cómo se siente”. Si no estás dispuesto a apostarlo todo, mejor considera conseguir un empleo. Pero si piensas que tienes lo necesario para triunfar, toma estos conceptos fundamentales y úsalos.

http://www.soyentrepreneur.com/26510-7-cosas-que-los-grandes-emprendedores-saben.html

Por Steve Tovak

lunes, 3 de marzo de 2014

Get Angry! Be Passionate! Your Emotions Are Vital to Success.

BY  

Get Angry! Be Passionate! Your Emotions Are Vital to Success.

It wasn’t too long ago that emotions had no place in the business world. They were seen as a total waste of time and unproductive. Boy, how things have changed. Today, inspiring emotions is a critical part of any entrepreneur’s business repertoire and the social skills required have to be developed to create a positive impact on the bottom line.
If there is a desire for stronger leadership, better understanding of your team members’ behaviors and more effective communication -- not only to your peers but also to influencers and investors alike -- you have to understand the one thing that’ll change the way you do business.
Emotions are vital to your success.
In earlier times, you'd hear someone giving advice of “keeping emotions out of business” if you want to be successful. What they failed to acknowledge is that emotion is what gets people to invest in you, to buy your products and help you on your entrepreneurial journey.
Emotions are the driving force of your business. It is one thing to understand how to control emotional stress as it can prevent your effectiveness on the job, but another to use your emotions to drive influence internally and externally. And the way to improve your communication and provoke positive emotions that impact your business is to develop your social skills.
Want proof? Salespeople at L’Oreal who were trained in social skills development sold over $92,000 more than salespeople who weren’t trained, resulting in more than $2.5 million in increased revenue for the company.
So what social skills are the most important ones to develop? Here are the three major principles:
Context revolves around your ability to correctly assess situations, which involves being able read people’s emotions and body language. The best way to go about that is by exposing yourself to various social situations and internally describing various contexts.
The quicker you can assess scenarios, the better you’ll be at effectively making decisions that can move your business forward.
Confidence is at the core of your emotions and the foundation for your success in business. Because emotions can be physically provoked, you can “trick” your emotional state by making physical gestures -- standing upright, smiling, making eye contact, projecting your voice, slower moments and speech, etc. This comes in handy during important meetings and presentations, where it’s vital to deliver the message that influences your audience.
Content is the strategy that brings the results. This revolves around the people who are influential in your business’ success, whether acknowledging them as a group or as individuals, and calling out their meaningful contributions and how much they mean to you. While this is the easiest part for most, its impact is heavily influenced by your understanding of context and projecting confidence your audience can respond to.
When these social skills are developed, you’ll not only boost your emotional intelligence but your entire company’s, in turn boosting its value and most importantly improving the bottom line.
The author is an Entrepreneur contributor. The opinions expressed are those of the writer.
Thomas Edwards is a social strategist and founder of Confidence Unchained, an executive coaching firm with consultancies in New York, Boston, Philadelphia and San Francisco.

martes, 11 de febrero de 2014

Mitos y verdades sobre el emprendimiento

¿Qué diferencia una buena idea de otra que evoluciona hasta convertirse en una compañía exitosa? Aspectos como la dedicación de tiempo y la preparación del líder son determinantes para la prosperidad de un proyecto empresarial.


Recientemente, Colombia fue catalogada por Latin Business Chronicle como uno de los lugares más atractivos para emprender en América Latina.
Sin embargo, el hecho de que solo en el 2013 hayan desaparecido 10.912 sociedades (8,7 por ciento más que en el 2012) evidencia que crear una empresa requiere mucho más que una buena idea.
Por esta razón, Portafolio habló con algunos emprendedores exitosos y expertos destacados en el tema para desmentir los principales mitos acá listados que existen alrededor de la creación de empresas.
Esto fue lo que encontramos:
1. Un emprendedor nace, no se hace: Aunque muchas personas tienen un perfil de emprendimiento muy marcado, comenzar un negocio requiere acumulación de conocimientos y contactos que aseguran el éxito.
Por ende, no basta solo con tener talento, sino que hay que adquirir y perfeccionar ciertas habilidades.
Por ejemplo, Alfonso Ávila, presidente y uno de los fundadores de la aerolínea Easyfly, decidió, luego de haber sido empleado mucho tiempo, que utilizaría su conocimiento para crear su propia empresa (AeroRepública); así, aunque no comenzó desde joven, se hizo empresario.
2. Tener una buena idea es lo más importante: Falso, pues es la perseverancia la que marca la diferencia entre un sueño y una empresa próspera en cualquier industria. Christian Daes, presidente de Tecnoglass, la primera compañía colombiana listada en Nasdaq, cuenta que los inicios de su firma fueron tan difíciles que uno de los socios decidió retirarse.
Sin embargo, al poco tiempo y tocando muchas puertas, lograron convertirse en una de las procesadoras de vidrio más grandes del continente.
3. Lo primero es conseguir financiación: Pese a que el capital es muy importante, la realidad demuestra que pocas personas estarán dispuestas a invertir en una compañía a menos que la vean andando realmente. Pedro Freire, cofundador de Linio (el Amazon latinoamericano), dice que en los primeros meses él y su socio buscaron muchas opciones sin mayores resultados; sin embargo, siguieron con el proyecto que hoy es un imán de inversión.
4. Para emprender es necesario tener mucho dinero: La mayoría de los negocios exitosos y de grandes empresarios se formaron con poco capital y fueron creciendo paulatinamente.
De hecho, muchas de las firmas más grandes del mundo, como Google, nacieron en un garage.
5. Si el primer intento no tiene éxito es porque es mal emprendedor: La verdad es que, la mayoría de las veces, los grandes empresarios fracasaron en más de una oportunidad antes de llegar a la cima; no fue gratis que Thomas Alva Edison dijera: “no fracasé, solo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla”.
José Leal, presidente de Rico Helado, una prometedora firma que planea generar 100.000 empleos en 3 años, dice que antes de llegar a la heladería (que comenzó como una microempresa en Venezuela) había tenido por lo menos 20 negocios más que no funcionaron.
6. Cuando uno encuentra el negocio que es, el éxito es inmediato: Las organizaciones exitosas se edifican todos los días y un ladrillo a la vez, por lo que el éxito, las ganancias y el reconocimiento no llegan de forma automática. Camilo Herrera, fundador de Raddar, una de las empresas de investigación de mercados más importantes del país, confiesa que “los tres primeros años fueron muy duros porque no lográbamos el punto de equilibrio y cometimos muchos errores administrativos que nos costaron demandas, embargos y muchos momentos difíciles; pero gracias a que comprendimos que un investigador sabe investigar y un gerente sabe gerenciar, logramos consolidar el equipo correcto y balanceado para ser lo que somos hoy: una gran institución de conocimiento de consumidor”.
7. Es mejor mantener la idea en secreto para que nadie la robe: Compartir el proyecto con personas exitosas en el negocio y buscar asesoría puede ser útil para encaminar mejor la idea y hacer una ejecución más eficaz, es lo que recomienda la Cámara de Comercio de Bogotá en el marco de la Feria de Jóvenes Emprendedores. De hecho, es una práctica tan generalizada que ya hay comunidades en internet que conectan empresarios con mentores.
8. Ser buen empresario es innato y por ende no hay que estudiar: La verdad es que el conocimiento es poder y permite actuar de manera eficiente y rápida. Por este motivo, un buen emprendedor buscará siempre maneras de mantener sus conocimientos afinados y actualizados.
Aunque existen algunos ejemplos de personas que han tenido éxito dejando de estudiar y dedicándose a los negocios, hay muchos más de personas bien preparadas.
9. Lo más importante es tener buena suerte: No.
Lo más importante es trabajar duro. Experiencias famosas como la de Steve Jobs (Apple), Larry Page (Google) y William Rosenberg (Dunkin’ Donuts), lo evidencian.
10. Lo principal es encontrar algo rentable: La rentabilidad es el resultado de hallar una actividad apasionante y que el líder conozca para poder dedicarle alma, vida y corazón. Bernardo Parra, fundador de la panadería y pastelería Hornitos, cuenta que siempre trabajó como ayudante de panadero porque le encantaba.
Con el tiempo, alguien le dio la oportunidad de alquilar viejos equipos para la producción de estos alimentos y allí comenzó su historia.
“Hay que ser muy constante y amar lo que se hace (...) Siempre busqué ser el mejor, así mi negocio fuera más pequeño que los demás”, señala.
11. Se debe tener cautela: Una de las lecciones más importantes en el proceso de emprendimiento es aprender a tomar riesgos controlados.
Y es que, ante el miedo de perder su nivel de vida, muchas personas abandonan buenas empresas que estaban en construcción.
12. El emprendimiento tiene edad: Completamente falso. Algunos empresarios han tenido éxito muy temprano en sus vidas y otros lo lograron en una etapa más madura. Dos ejemplos famosos: Mark Zuckerberg, quien fundó Facebook a los 20 años, y Gordon Earl Moore, quien creó Intel a los 39.
13. Emprender es sinónimo de libertad: No del todo cierto.
Si quiere construir una empresa exitosa, es necesario dedicarle todo el tiempo que requiera; así que mientras el negocio despega es mejor que olvide que existen los horarios de oficina, los domingos y los festivos.
14. Crear empresa puede ser una tarea de medio tiempo: Muchas personas comienzan su proyecto de manera paralela a su trabajo como una forma de disminuir los riesgos asociados y no poner en juego su sustento. Sin embargo, Adriana Suárez, directora ejecutiva de Endeavor, señala que la entidad recomienda a los emprendedores dedicarse de lleno a su proyecto.
“El emprendedor que no está dispuesto a meterle la ficha a su proyecto, así sea sin ganar plata, crea algo que no va a perdurar”, señala la experta.
15. Lo más importante es el fundador: Error.
Un buen líder se rodea de profesionales de alta calidad, los compromete y estimula para lograr el crecimiento de manera conjunta. El éxito de una empresa es el resultado de la sumatoria de su talento.
Cristina Bustamante
cribus@eltiempo.com
www.portafolio.co


miércoles, 16 de octubre de 2013

Crepes & Waffles da un giro hacia la comida orgánica

La cadena de restaurantes apuesta a conquistar al consumidor que busca una vida más saludable.


Un extracto de remolacha, pera, manzana verde, limón y jengibre, y un crepe de humus de lentejas con yogurt griego, aguacate y salsa de tomates verdes, son dos de los platos que componen la nueva propuesta de Crepes & Waffles para conquistar a los consumidores que buscan un estilo de vida más saludable.
Bajo el sello ‘Crepes Arte-Sano’, la cadena de restaurantes le apuesta a experimentar con nuevos sabores, y toma la salud como su bandera, un esfuerzo que ya venía haciendo desde hacía algún tiempo en los puntos de venta ‘tradicionales’, en donde ya la totalidad de sus lechugas son orgánicas.
“El lema de la empresa siempre ha sido ‘Salud y Sabor’, yo tenía esta idea hacía 12 años pero hasta ahora se materializa. Este es el primer paso para cumplir con la promesa de darle a la gente los productos más naturalmente producidos, provenientes de pequeñas fincas que nos puedan proveer porque tienen prácticas naturales de cultivo y manipulación de los alimentos”, indicó Beatriz Fernández, quien fundó la empresa en sociedad con su esposo, Eduardo Macía.
De acuerdo con Fernández, la idea de esta nueva marca es que crezca de manera paralela a la tradicional y que también se convierta en un laboratorio en el que se experimente y cocinen platos que puedan alimentar la carta típica de la compañía. Eso sí, conservando siempre la política de hacer de la buena mesa un placer asequible a todos los consumidores. “Los costos de las materias primas resultan un poco mayores, pero se antepone la salud. El negocio está en el volumen, los platos se ayudan unos con otros para lograr la rentabilidad”, agregó.
Una historia que se cocina con innovación
Esta nueva etapa de la compañía representa una evolución del negocio, que comenzó en un local de la calle 85 con carrera 11 de Bogotá cuando sus fundadores eran apenas estudiantes universitarios.
“Éramos jóvenes atreviéndose a ensayar. Las primeras recetas eran de la mamá de Eduardo y se hacían en su cocina; muchos profesores pronosticaron que el negocio no duraría más de seis meses; servíamos la gaseosa caliente porque no teníamos nevera y le poníamos un pitillo de cartón. Pero rompimos las barreras mentales”, recordó Fernández.
Han pasado más de tres décadas desde entonces, periodo en el que la compañía se ha renovado innovando, para llevar a su clientela una carta con cerca de 400 platos. Tanto ha sido su éxito que solo en Colombia, Fernández dice, atienden a 22 millones de comensales cada año.
Según cifras de la Superintendencia de Sociedades, al cierre del 2012 Crepes & Waffles reportó activos por 113.696 millones de pesos e ingresos operacionales de 189.824 millones de pesos, lo que representó un crecimiento de casi 11 por ciento frente al año anterior.
Pero esta es solo la punta del iceberg para la compañía que tiene presencia en las siete principales ciudades del país, en las que completa 83 puntos de venta, entre heladerías y restaurantes: Barranquilla (6), Bogotá (31), Bucaramanga (5), Cali (10), Cartagena (5), Medellín (23) y Pereira (3).
En total, esta cadena emplea de manera directa a 3.700 personas, sin contar aquellos puestos de trabajo que genera de forma indirecta en los cientos de pequeños proveedores que han crecido a su lado y se han beneficado de su éxito.
Además, el sello se ha internacionalizado y ya está en 8 países: tiene 3 restaurantes en Brasil, 1 en Chile, 10 en Ecuador, 2 en España y 5 en México.
Respecto a lo que vendrá para el sello, Fernández prefiere no ahondar en detalles y dice que cada día marcará su destino, aunque está segura de que está construido con bases fuertes y que tiene un futuro prometedor.
“El valor de Crepes no está en las cifras, cualquier número es limitarla. Su valor es el impulso al desarrollo que trae al país”, sentencia la emprendedora.
Tomado: Cristina Bustamante
Redacción Portafolio

miércoles, 17 de julio de 2013

Empresarios emprendedores... ¿nacen o se hacen?

Richard Branson disfrazado de azafata

¿Nació así? Richard Branson, uno de los empresarios más exitosos del mundo.

Usted tiene una gran idea para un negocio y piensa que puede ganar mucho dinero con ella... ¿qué hace?
Quizás funda su propia compañía, dedica su vida a ella y, gracias a su esfuerzo y determinación, hace una fortuna.  O tal vez sencillamente se olvida de la idea y sigue trabajando por un salario.
Mientras que la mayoría haríamos esto último, los empresarios de este mundo sin duda escogerían la primera opción.
Pero, ¿qué tienen empresarios exitosos como Richard Branson o Mark Zuckerberg, esas personas que hacen y expanden sus propias compañías, que no tengamos los demás?
¿Nacen con las habilidades necesarias o es algo que cualquiera puede aprender? ¿O acaso todo depende de lo que vivieron cuando chicos?

Experiencia

Luke Johnson confiesa ser un "emprendedor en serie": gracias a su padre, ha dirigido cadenas de restaurantes como Pizza Express, Strada y Patisserie Valerie en Reino Unido.
"Mi padre era autónomo y lo sigue siendo. A los 84 años de edad sigue trabajando", cuenta, en conversación con la BBC.
"Si uno tiene un ejemplo a seguir en casa, alguien que no quería trabajar para nadie, que no dependía de un empleador, eso ayuda".
"He notado, tras trabajar con muchos empresarios y haber conocido cientos de ellos, que todos tienen algún familiar o amigo cercano que les sirvieron de modelo para imitar, una persona que trabaja para sí mismo o un jefe de su propia compañía", asegura.
Para Johnson, empezar una empresa es más difícil para la gente que no ha estado expuesta a esa experiencia.
"Si alguien viene de un entorno en el que todos tienen un empleo seguro, con una carrera que promete durar de por vida y una pensión al final, la idea de empezar solo sin una red de seguridad puede ser aterradora", explica.
Y dos expertos en economía, el catedrático David Blanchflower, del Dartmouth College en Estados Unidos, y Andrew Oswald, de la Universidad de Warwick en Reino Unido, concuerdan.

Mark Zuckerberg
No todos podemos ser Mark Zuckerberg pero ¿por qué?

Genética

Para el especialista en negocios Peter Ryding, los empresarios exitosos nacen, no se hacen.
"Yo calcularía que la respuesta sencilla es: 70% innato, 10% adquirido y 20% aprendido", opina.
Según Ryding, los empresarios tienen dos características genéticas clave, a las que llama "pensamiento adaptable" y "ver la realidad positivamente".
"Una persona con 'pensamiento adaptable' puede detectar una necesidad, decidir qué habilidades se requieren para satisfacerla y aplicarlas rápida y efectivamente. Pueden hacer eso una y otra vez a medida que se presentan nuevas necesidades", explica en entrevista con la BBC.
"Cuando hablo de 'ver la realidad positivamente' me refiero a que los empresarios son mejores para ver si algo está mal en un plan y saber qué hacer para volverlo positivo".
"Y respecto al 20% que se puede aprender, uno puede entrenar a la gente a manejar el estrés, ser mejor líder, cómo ser tenaz, humilde, positivo, pero si no tienen la base genética, es difícil", opina.

Uno puede entrenar a la gente a manejar el estrés, ser mejor líder, cómo ser tenaz, humilde, positivo, pero si no tienen la base genética, es difícil"
Peter Ryding

Innato + adquirido

Oficina de Google en Singapur
La pregunta es qué hace la diferencia entre el dueño y el empleado.
Brian Morgan, profesor de desarrollo de la capacidad empresarial en la Universidad Metropolitana de Cardiff, Gales, dice que si bien los "factores genéticos heredados" juegan un importante papel, muchas de las habilidades vitales son aprendidas.
"En general, un 40% de las habilidades empresariales pueden adscribirse al ADN", estima. "Pero el 60% de las aptitudes requeridas para crear un negocio sostenible y exitoso -como pericia técnica y financiera- tienen que adquirirse".
"Eso se puede enseñar en cursos o se puede aprender trabajando por unos años en una firma grande en el sector que sea del interés del que el empresario en ciernes".
Morgan añade que los empresarios que reciben ese tipo de entrenamiento "son más dados a prestar atención a los detalles y a empezar sus negocios sobre bases más firmes".

Se hacen

"
"Yo no creo que la genética tenga un rol en esto", declara Cary Cooper, profesor de psicología de las organizaciones y salud del Lancaster University Management School.
"Lo que determina si alguien puede convertirse en un empresario son sus experiencias tempranas", asegura.
"Según mis estudios, el empresario a menudo es alguien que ha tenido una experiencia negativa cuando joven, como el divorcio de los padres o abuso en la escuela, y lo sobreviven, aprenden de ello y quieren recuperarse o demostrar a quienes los menospreciaron que se equivocaron".
"Esa determinación los hace mucho más proclives a asumir los riesgos necesarios para ser empresarios exitosos", dice a la BBC.